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jueves, 19 de noviembre de 2020

Cultura Unellez VIPI 42. Leyendas venezolanas. Mercedes Franco (entrega 3)

 

Mujer llanera. Imagen de Santos Kiroga en el archivo e Cultura Unellez Vipi



Todos los textos de esta entrega pertenecen a Mercedes Franco, escritora venezolana de prestigio internacional,  ganadora del Concurso Nacional de Cuentos y Relatos: Misterios y Fantasmas Clásicos de la Llanura "Ramón Villegas Izquiel", organizado por la UNELLEZ-San Carlos, en 1999.

Gracias por su visita

Isaías Medina López

Coordinador.




LA MONJA DE LA BUENA SUERTE (Mercedes Franco)

Hay un fantasma que la gente en Falcón ansía ver. Se trata de Sor Lérida, la Monja de la Buena Suerte. Según la tradición, esta monjita vivió en Coro en el siglo diecinueve. Amaba a los animales y al ver a un capataz golpeando a un pobre burro con un enorme garrote, Sor Lérida intervino.

No se sabe si fue adrede o por accidente, pero la buena mujer recibió sobre su cabeza el golpe dirigido al asno y falleció en el acto. Poco tiempo después un hacendado la vio, y desde ese día, su hacienda prosperó. Contaban que todo aquel que la veía obtenía instantáneamente una increíble buena suerte. Desde entonces los coreanos anhelan poder ver algún día a Sor Lérida, la Monja de la Buena Suerte.

 

 

MAYO (Mercedes Franco)

Mes de los fantasmas en el Llano. Las lluvias comienzan, los largos chubascos sabaneros comienzan a hacerse reverdecer el paisaje. Sin embargo, en todo el llano comienzan a oírse anécdotas: “A Juan García le salió el Maute embrujado”, “Pedrito Silva vio como un celaje, cerca de la laguna”. Y es que mayo es en el llano el mes de los fantasmas y las apariciones sobrenaturales.

En el llano venezolano, mayo es el mes de los pasos invisibles. La cruz de mayo relumbra en el cielo, en las noches más claras, mientras entre las hierbas altas deambulan sombras espectrales. El Silbón deja oír en Portuguesa su llamado, confundido con el canto de la “pavita”. Y cerca del Arauca, el Fin-fin lanza en la brisa sus golpes invisibles.

En Cojedes el Jinete sin Cabeza galopa en las noches de mayo. Y también el bravo Ezequiel Zamora, que por oscura traición perdió su vida. En el Guárico un becerro espectral persigue a los trasnochadores, con un bramido demoníaco. Y ¿qué decir de nuestros Llanos Orientales, donde el oscuro caballo de Piar galopa por los caminos sabaneros?

“Las lunas llaneras perturban el juicio”. Lo decía el maestro Don Rómulo Gallegos. Quien allá contemplado la luna de Barinas lo sabe bien. Esa luna de oro, alta y agorera, parece un sol nocturno entre los chaparrales. Esa luna de mayo alborota a la gente y a los animales, que empiezan a salir de sus madrigueras. Y alborota también a los fantasmas.

 

MÉDANO BLANCO (Mercedes Franco)

En la península de Paraguanà hay un extraño lugar llamado Médano Blanco. Refiere la tradición que quien pasa la noche en ese lugar, se quita la vida. Pareciera que existen allí fuerzas malignas, que perturban a la persona y lo llevan a atentar contra sí mismo. Los numerosos casos de suicidio en ese lugar parecieran confirmar tan curiosa creencia.

 

MOMOYES (Mercedes Franco)

Son los inquietos duendes de los Andes, que habitaban nuestras montañas mucho antes de la llegada de los conquistadores. Quienes han logrado verlos los describen como pequeños hombrecitos, de no más de 40 centímetros. Visten hermosos trajes a la usanza india, hechos con hojas y flores del monte. Usan penachos de coloridas plumas y en la mano llevan una rama verde, a manera de bastón.

Los Momoyes pueblan las lagunas y ríos de Mérida y Trujillo. Se les ha visto en la Laguna Negra del Páramo de Niquitao y en la laguna del Páramo de Guaramacal. Hacen sentir su presencia de mil maneras. Cantan bellas canciones, silban y hacen travesuras a viajeros y excursionistas: esconden los fósforos, botan los alimentos y extravían las cosas. Pero son duendes ecologistas y cuidan las lagunas andinas, así como la flora y la fauna de los páramos.

En Mérida se hablaba de un furioso Momoy que azotaba con su bastón a los que acampaban en el Páramo de La Culata, sobre todo si dejaban basura en el lugar. Incluso se cuenta que un excursionista descuidado lanzó una lata de refresco a una laguna y vio con asombro cómo aquel objeto contaminante del ambiente le fue devuelto violentamente por un Momoy.

Estos incansables duendes indios son alegres y benévolos, pero si te fastidian sus travesuras y quieres ahuyentarlos definitivamente, bastará con ignorarlos. Es algo que no pueden soportar.

 

MONO (Mercedes Franco)

Animal que puede personificar al Diablo. Generalmente se atribuye al mono facultades de imitador. Y se dice que el demonio es el gran imitador de Dios, que se presenta al hombre pretendiendo semejarse en poder y rango a su Creador. Cuentan que hubo en Valencia un hombre que se burlaba cruelmente de su madre cuando ésta le oraba al Sagrada Corazón de Jesús. Las burlas del hombre aumentaban cuando se embriagaba, lo cual era frecuente.

Un día, después de insultar a su madre y al Corazón de Jesús, se fue a dormir en su hamaca. Entonces vio frente a sí la imagen del Sagrado Corazón, en tamaño natural. El hombre enmudeció, y casi se desmaya de miedo cuando vio aquella imagen transformarse en un mono grande que le hacía horrendas muecas. Entonces corrió y se refugió en el regazo de su madre. Rezó a Dios junto a ella y se arrepintió de sus burlas.

Pero desde entonces debió dormir abrazado a un crucifijo, porque cada vez que se acostaba en la hamaca, por las cabuyeras de su hamaca comenzaba a bajar un mono pequeñito que sólo desaparecía al mostrarle la cruz.

 

 

MONSTRUO DEL ÁVILA (Mercedes Franco)

Muchos campesinos aseguran que en el Ávila existe un monstruo y que sus rugidos pueden escucharse algunas noches. La causa de esta leyenda es un misterio total. Sin embargo, los temores de los campesinos pudieran estar relacionados con un médico alemán que vivió en Galipán durante el pasado siglo y que según cuentan, conservaba momificadas a toda su familia a medida que morían, pues era un experto embalsamador. Desarrollaba experimentos que apuntaban a prolongar la vida después de la muerte.

Al morir el doctor su ayudante lo momificó y le inyectó el  suero experimental sobre el cual el alemán trabajaba. Dicen que el viejo doctor volvió a la vida en una especie de estado catatónico. No puede morir y recorre la montaña en las noches lamentando su destino.

 

MULA MANEADA (Mercedes Franco)

Esta extraña aparición data del siglo diecinueve. Es una mula espectral, con las patas amarradas. Resopla furiosa, lanzando llamaradas por el hocico. Cuenta la tradición que una mujer perversa llamada doña Ramona Esqueda, tenía una mula entrenada para dar mortales coces. La usaba para castigar a sus esclavos. La mula se fue volviendo cada vez más peligrosa. Fue preciso “manearla”, es decir amarrar sus patas para evitar las terribles patadas.

Comenzó la guerra de Independencia y la hacienda fue quemada. Los animales huyeron, menos aquella mula, que por estar maneada no pudo escapar. Concluida la guerra, comenzó a aparecer en los bloques la mula infernal, aterrorizando a los pacíficos campesinos que reiniciaban sus siembras devastadas por la larga lucha.

 

ENCANTADOS (Mercedes Franco)

Los encantados o encantadas del agua son espíritus fluviales de los ríos y pozos de montañas. Se habla de ellos en la Cordillera de la Costa, en los Andes y en todas las regiones montañosas de Venezuela. Se supone que cautiva a las jóvenes incautas y a los viajeros para llevarlos al fondo del agua, a vivir con ellos en sus palacios de cristal y espuma. Se presentan en forma de hermosas doncellas que se bañan y juegan alegremente en nuestras aguas dulces, al igual que las ninfas del agua en la mitología grecolatina. Si se les encuentra por casualidad, nunca debe dárseles algún regalo. Y si preguntan el nombre, hay que decirlo al revés, sólo así logrará escapar.

 

AVES DE MALA SUERTE (Mercedes Franco)

Hay, multitud de aves considerabas de mal agüero en Venezuela, como la Pavita, la Piscua o Pezgua, el Chaure, el Ches y el Guineo. Su canto se supone que anuncia la muerte de alguien cercano o la desgracia. Algunas personas extienden estas propiedades hasta el Cristofué.

Este tipo de pájaros son generalmente ahuyentados rápidamente cuando cantan cerca de alguna casa. Estas creencias parecieran venir directamente de la España medieval, en la cual había pájaros de canto agorero. En el Poema del Cid las huestes “oyeron la corneja siniestra”, significa que el ave cantaba a la izquierda, claro indicio de desgracia.

 

QUEBRADA DEL JASPE (Mercedes Franco)

En nuestro estado Amazonas, cerca del kilómetro 273, se revela una de las maravillas de nuestro país: La Quebrada del Jaspe, un lugar mágico donde la piedra roja, semipreciosa, colorea las aguas y las hace parecer de sangre. El sol golpea de lleno la impetuosa cascada. Un gran arcoíris se derrama sobre las rocas.

Esta quebrada tiene una rara leyenda: mucha gente en el lugar asegura que desde aquí comenzara el Apocalipsis.

 

RAPTOS MÁGICOS (Mercedes Franco)

Muchas personas aseguran haber sido raptadas por duendes y fantasmas. Una jovencita en Falcón afirmaba haber sido secuestrada por un Cereton que intentaba seducirla. Ella logro escapar y lo alejo embadurnando su cuerpo con  sangre de pescado, animal que parecen detestar los duendes. Otra muchacha de Barcelona, en el estado Anzoátegui, afirmaba haber sido sacada de su habitación durante la noche por una fuerza invisible, que la llevó a una montaña. Allí se encontró sola, en la oscuridad, pero una voz amable la tranquilizaba. Se durmió en brazos del desconocido. Al amanecer pensó que vería al fin el rostro de su gentil raptor, pero solo encontró miles de flores a su alrededor.


REBULLONES (Mercedes Franco)

En la novela Doña Bárbara, nuestro gran escritor Rómulo Gallegos habla de los Rebullones. Eran extraños pájaros portadores de la desgracia y la muerte, sedientos de sangre de vaca en el techo de la casa, para que bebieran.


lunes, 9 de noviembre de 2020

Cultura Unellez VIPI 41. Leyendas venezolanas (entrega 2). Mercedes Franco

 

Llaneras. Imagen de Monofot en el archivo de Cultura Unellez VIPI



Todos los textos de esta entrega pertenecen a Mercedes Franco, escritora venezolana de prestigio internacional,  ganadora del Concurso Nacional de Cuentos y Relatos: Misterios y Fantasmas Clásicos de la Llanura "Ramón Villegas Izquiel", organizado por la UNELLEZ-San Carlos, en 1999.

Gracias por su visita

Isaías Medina López Coordinador.

 

MARÍA LIONZA 

Diosa de la montaña de Sorte, en Yaracuy. Es conocida también como “la Reina”, y tiene su morada en la mágica montaña de Sorte, en el estado Yaracuy. Hay muchas versiones de su origen, pero la que más nos gusta la supone caquetía, hija de un cacique. Nació con ojos claros, lo que se consideraba mal presagio, y el padre, para evitar su muerte, la escondió en una cueva de la montaña. Todos los días iba a visitarla.

Un día, vio que una hermosa danta de poco tiempo estaba junto a la niña. Parecían entenderse muy bien, jugaban y comían juntas. La danta le traía frutos silvestres y la llevaba en su lomo.

Con el correr del tiempo, la muchacha bautizada con el nombre de María, siguió viviendo en el bosque donde era visitaba por muchos, porque conocía la ciencia de curar con plantas. El nombre de María Lionza según algunos se debe a que andaba con una “onza” o puma. Según otros proviene de que María pedía como pago, por sanar a los enfermos, una onza de oro.

María curaba también a los animales con hierbas y flores del monte. La gente le atribuía extraños poderes. A su muerte, muchos creían verla por la montaña, cabalgando sobre su danta. Se convirtió por el fervor popular en una deidad protectora y su culto crece cada día más. Hoy en día tiene su reino en Sorte, una montaña de Yaracuy y junto a ese rio, cuyas aguas se consideran curativas, tiene su corte, donde figura el Negro Primero y el indio Guaicaipuro, sus espíritus acompañantes. Los tres forman lo que se conoce como “Las Tres Potencias”. Muchas personas van hasta allá para ser orientadas y sanadas por los numerosos “brujos” y curanderos del lugar devotos de María Lionza.

 

EL CAZADOR 

Fantasma muy conocido en las montañas de Lara. Se oyen sus voces de mando, azuzando a sus perros de caza y el ladrido de los animales.

Refiere la leyenda que se trata del espíritu de un hacendado de la región que se extravió en una montaña, y por no conseguir la presa que buscaba, blasfemó, maldijo a Dios y fue castigado. Dicen que murió picado por una cascabel, y que su espíritu errante sigue vagando por los montes, tratando de conseguir buena caza. En España existe una leyenda muy similar, en la cual el cazador era un sacerdote, quien al ver pasar una liebre, interrumpió la misa que oficiaba y salió tras ella, con sus perros. Por esto fue castigado y vaga eternamente tras aquella liebre misteriosa, que se supone demoníaca.

 

LA SAYONA 

Es una mujer hermosa, de cuerpo escultural y larga cabellera. Le dicen la Sayona por su túnica o saya larga. Esta mujer viene asustando a los trasnochadores desde el siglo diecinueve. Se acercaba a los borrachitos y serenateros, si se encontraban solos. Cuando miraban su hermoso cuerpo comenzaban a cortejarla. Ella entonces sonreía, mostrando unos colmillos largos y puntiagudos. Dicen que durante la Colonia, algunas mujeres se "disfrazaban" de La Sayona, para poder encontrarse a escondidas con sus enamorados, sin despertar comentarios y chismes.

 

SIETE PIEDRAS 

En el estado Monagas las muchachas recogen siete piedras pequeñas la noche del sábado, antes del Domingo de Ramos. Las pasan por su rostro, pidiendo ayuda y protección a Dios para alejar el mal. Luego las colocan bajo su almohada y deben dormir con ellas allí. Al amanecer se tiran lejos. Con ellas se irá la mala suerte y todas las malas influencias.

 

EL SILBÓN 

El Silbón es un personaje muy popular en los Llanos de Portuguesa. Se dice que era un muchacho indómito, hostil y de mal proceder, que en arrebato de ira se enfrentó a su padre y lo mató. Por eso fue condenado a vagar por siempre, con los huesos de su padre en un saco. Sus tétricos silbidos se escuchan en la sabana. Si se oyen cerca es porque está muy lejos. Pero si escuchan lejos hay que prepararse para correr.

 

SIRENA 

Ser mitológico de la antigüedad, mujer con cola de pescado. Algunos han creído verlas en las playas venezolanas y los ancianos margariteños aseguran que existen y que cuando se dejan ver de los humanos les traen mala suerte.

 

SORTE 

Montaña de Yaracuy donde tiene su morada María Lionza, la reina de los bosques y de los animales. Las aguas del río al pie de la montaña se dice que tiene propiedades curativas. Sorte es un reino mágico, donde habitaban grandes mariposas azules que indican al devoto la ruta a seguir para acercarse a la diosa. Es una especie de centro místico y espiritual, donde se está en pleno contacto con las fuerzas de la naturaleza y con lo maravilloso.

 

FANTASMA DE SUCRE 

En la Plaza Sucre de Cumaná muchos han creído divisar a lo lejos la sombra doliente del Gran Mariscal. Es fácil reconocerlo por su largo capote negro, sus brazos cruzados y la tristeza con que se pasea, custodiando la ciudad que lo vio nacer, a la que jamás pudo volver.

 

EL SALVAJE 

Es un ser misterioso, mitad hombre, mitad animal. Tiene aspecto de gorila grande, o de oso. Según una vieja creencia se roba a las muchachas y se las lleva a vivir con él, a su casa, en lo más alto de los árboles. Y con su lengua áspera y corrosiva, les lame la planta del pie para que no puedan escapar. Pareciera estar emparentado con el Pie Grande de Norteamérica y con el Yeti del Himalaya, ambas criaturas monstruosas, a medio camino entre el mono y el hombre, que habitan los bosques y montañas.

Aquí en Venezuela lo han visto en el occidente, cerca de Los Andes. Pero muchas etnias indígenas, como los baré, aseguran haber visto también al Salvaje en lo más profundo de la selva amazónica. Incluso afirman que hay dos: El Salvaje Grande, de casi dos metros es tímido, y uno más pequeño, de poca estatura, de naturaleza malévola.

 

SANTERÍA 

Aunque cada vez está más difundida entre los venezolanos, para muchos la santería sigue siendo un gran misterio. Se trata de una religión afrocaribeña cuyas raíces se encuentran en la cultura del pueblo yoruba de África occidental, y que cuenta con muchos practicantes en Estados Unidos. La santería surgió en el siglo XIX entre los miembros de la comunidad yoruba que, pese a ser enviados a Cuba como esclavos, se mantuvieron fieles a sus creencias y tradiciones ancestrales. La palabra española " santos" se aplicó a los orichas (espíritus) yoruba, y fue este uso el que dio origen al término cubano empleado para referirse a la religión yoruba: santería (camino de los santos). Es básicamente una religión africana, pero refleja la influencia de la tradición católica.

Aunque este credo reconoce a un dios supremo, denominado Olodumare, la interacción humana con el plano divino se centra generalmente en los numerosos orichas. El creyente suele desarrollar una relación especial con una orichá, que puede poseer el cuerpo de aquel durante el culto. Las ceremonias religiosas suelen ser prolongadas y elaboradas; las más importantes incluyen un banquete en el que participan orichas y creyentes.

 

SAPAROS 

Extraños personajes fluviales, mitad humano y mitad peces. Son un pueblo numeroso, con un gran corte, donde impera el Rey Saparo y la Reina Sapara. Hay princesa, duques y pajes y hasta carruajes, tirados por diligentes camarones de río. Los saparos viajan grandes distancias y en ocasiones han sido vistos por algunos navegantes de nuestros grandes ríos.

 

SIETE PIEDRAS 

En el estado Monagas las muchachas recogen siete piedras pequeñas la noche del sábado, antes del Domingo de Ramos. Las pasan por su rostro, pidiendo ayuda y protección a Dios para alejar el mal. Luego las colocan bajo su almohada y deben dormir con ellas allí. Al amanecer se tiran lejos. Con ellas se irá la mala suerte y todas las malas influencias.


REGALOS 

En nuestro país se considera de mala suerte regalar flores a niños, pues se supone que las flores se regalan a los muertos. Regalar pañuelos es considerado pavoso, porque es una implícita invitación a llorar, no se deben regalar cuchillos ni navajas, porque se " corta" la amistad. Y al regalar flores hay que pensar que si se quiere demostrar amor las rosas rojas son lo mejor. Las amarillas denotan traición y, las blancas, duelo.

 

REZADORES DE CULEBRAS 

En el Oriente de Venezuela se habla de los " rezadores de culebras". Son personas dotadas de un poder especial sobre estos reptiles. La fuerza de los  rezadores es tal que puede hacer salir a las culebras de sus escondrijos, ahuyentarlas o matarlas. Una niña de la región había oído decir que su abuelo era un excelente rezador de culebras, muy solicitado en la región. Ella, íntimamente, no creía en esas cosas. Un día iba con su abuelo de un pueblo a otro y por el camino se encontraron con un cascabel. El animal se preparó para atacar y la niña se quedó inmóvil. Entonces observo a su abuelo. Los labios del anciano apenas se movían, musitando sus rezos mientras su mano derecha trazaba cruces en el aire. Lo que pasó a continuación fue asombroso: la víbora se estiró, recta como si fuese una línea trazada en polvo. Luego hubo un crujido, como si algo en ella se quebrara por dentro. Y allí se quedó la culebra, inmóvil para siempre, detenida en el tiempo, mientras la niña y su abuelo proseguían su camino.

 

REZANDEROS DE GUSANOS 

En el estado Táchira hay personas que " rezan" los gusanos, es decir, conocen oraciones para exterminarlos. Esto es particularmente en el caso de los animales de corral, cuyas heridas a veces se infectan. Los rezanderos de gusanos los curan y sacan cualquier larva o gusano que puedan tener.

 

ROCA VIVA 

En las últimas estribaciones de Los Andes, hacia el piedemonte barinés, existe una montaña misteriosa. Los naturales la conocen como "Roca Viva", porque desde tiempos inmemoriales parece moverse lentamente. Además, a veces se escuchan extraños ruidos que provienen de su interior. Al pie de esta escarpada montaña conocida como " Roca Viva" hay rocas pintadas con hermosos petroglifos.

Se dice que un guía de la región subió hasta la cumbre y después de un difícil acceso, logró llegar a un lugar abierto. Allí vio escalinatas de piedra y enigmáticas estatuas. Todo parecía formar parte de los restos de una antigüedad ciudad india. Fascinados por el relato del guía que escalo la " Roca Viva", muchos exploradores intentaron encontrar la mítica ciudad. Ante la promesa de un fabuloso descubrimiento, investigadores y arqueólogos armaron también sus expediciones. Sin embargo, nadie encontró ningún vestigio y la leyenda de la ciudad pérdida cayo en el olvido.

Muchos campesinos, sin embargo, afirman haber visto las ruinas. Aseguran que la ciudad perdida en la montaña está allí, invisible para los extraños. Y la " Roca Viva" continua moviéndose, produciendo asombrosos ruidos, en misterioso coloquio con la tierra andina, llenan de sorprendentes tradiciones.


QUEBRADA DE LAS ÁNIMAS 

Entre El Tocuyo y El Molino, dos pueblos del estado Lara, se encuentra “La Quebrada de las Animas". En este pequeño arroyito se bañan a veces los niños campesinos, pero solo durante el día. Porque según una antigua leyenda del lugar, al anochecer se ven allí blancas apariciones, extrañas sombras fugitivas.

Afirma una creencia popular que en este arroyo larense ocurrió un hecho terrible. Un capitán español había abandonado a su mujer con un niño pequeño, por una bella cortesana recién llegada. Se dedicó a su nuevo amor, sin pensar que pronto pagaría las consecuencias de su villanía, pues la dama en cuestión aceptaba el amor de otros hombres.

Alguien le advirtió al capitán que estaba siendo víctima de una engañifa. No tuvo más que seguir a su nuevo amor hasta el arroyo. Ciego de ira, el hombre mató a la infiel y a su amante. Estuvo solo unos días preso, pues en la época, el hecho tenía grandes atenuantes. El capitán fue al mismo río y allí se dejó morir de hambre: Dicen que desde lejos se le veía vagar llorando por el lugar. Con el tiempo el río se hizo mínimo. Y en las noches más oscuras, se ven allí tres sombras dolientes, entre las aguas de la "Quebrada de las Ánimas".


Cultura Unellez VIPI 40. Leyendas venezolanas (entrega 1) Mercedes Franco

 

Ecuestre llanera. Fotografía de Santos Kiroga en el archivo de Cultura Unellez VIPI




Todos los textos de esta entrega pertenecen a Mercedes Franco, escritora venezolana de prestigio internacional, ganadora del Concurso Nacional de Cuentos y Relatos: Misterios y Fantasmas Clásicos de la Llanura "Ramón Villegas Izquiel", organizado por la UNELLEZ-San Carlos, en 1999.

Gracias por su visita

Isaías Medina López Coordinador.

 

MARÍA FRANCIA 

Los jóvenes venezolanos conocen muy bien la leyenda de María Francia, la amiga de los estudiantes. A ella se encomiendan, le encienden velas y solicitan su ayuda cuando hay un examen difícil, o cuando tienen problemas amorosos. ¿Pero quién es esta misteriosa protectora de la estudiosa juventud?

Cuenta la tradición que María Francia era una bella estudiante universitaria. Vivía en Caracas con sus padres y estaba a punto de graduarse con notas sobresalientes. Al concluir sus estudios realizaría su sueño: casarse con su prometido, con el que llevaba varios años de noviazgo. Como todas las jóvenes, era alegre, amaba la vida y las flores.

Se acercaba el día de la boda y todo parecía perfecto, ideal. Hasta que tocaron a la puerta. Al abrir sólo vieron un gran tiesto de flores. Un bello regalo. María Francia lo recibió emocionada, pero antes de que pudiera darse cuenta caía al suelo, fulminada por la mordedura de una serpiente venenosa, que había salido de aquellas rojas flores. En pocas horas la infortunada muchacha estaba muerta. Una antigua amante del novio, celosa y despechada era quien había enviado el mortal regalo. Los padres de María Francia la enterraron en Caracas y luego abandonaron el país.

Pasaron muchos años, y hoy en día hay un hermoso mausoleo en el Cementerio General del Sur, lugar de veneración de muchas personas. La mayoría son jóvenes estudiantes, quienes solicitan con fervor el amparo de su protectora, María Francia.

 

CURRUCAI ENCENDIDO 

En un lugar de Monagas existe la leyenda de amor trunco. Allá en el viejo fundo “El Merey”`, de doña Juana Gallo, se hablaba del “currucai encendido”. Era un árbol alto y frondoso, que en ciertas ocasiones se encendía y luego se apagaba, sin consumir  sus ramas. Este asombroso fenómeno se debe, según los ancianos, a una triste historia de amor.

En tiempos de la colonia, una bella muchacha, llamada Leticia, tenía amores con un joven del lugar, cuya madre era una malvada hechicera. Al descubrir que el muchacho pensaba casarse, la bruja trató de impedirlo a toda costa. Dicen que Leticia enfermó de gravedad, sin causa aparente. La madre y hermanas de la joven, advirtiendo que estaba bajo algún hechizo, consultaron a un renombrado curandero. Este sanó a la muchacha, que pronto pudo casarse con su novio. Y se dice que la suegra cruel fue convertida en un currucai, por la poderosa magia del hechicero. Este currucai encantado se incendia misteriosamente de vez en cuando, cuando pasa junto a él alguna pareja de enamorados. Afirman los ancianos que ese fuego proviene de la ira que aún consume a la malvada bruja, condenada a vivir para siempre en aquel viejo y frondoso currucai.

 

LA CEIBA DE CARVAJAL 

Durante el siglo dieciséis hubo en Venezuela conquistadores muy crueles y sanguinarios. Uno de ellos fue Juan de Carvajal, fundador de El Tocuyo, en el estado Lara. A quienes se oponían a sus dictámenes los hacía ahorcar en una frondosa ceiba, al norte del pueblo. Y la gente comentaba que aquel árbol albergaba un espíritu diabólico, pues parecía hacerse cada vez más frondoso, cuando colgaban a alguien de sus ramas.

La noticia de sus muchos crímenes hizo que las autoridades españolas le abrieran juicio de residencia a Carvajal. Resultó culpable y fue ahorcado en la misma ceiba, que aquel día embelleció todavía más. Dicen que en algún lugar al norte del Tocuyo se halla aún esta ceiba infernal, que alberga al espíritu de Carvajal.

 

CERETÓN 

Duende enamoradizo, habitante de la Sierra de Falcón. Es llamado también “Cachuchón” por llevar un amplio sombrero. Su morada son los “aitones” de La Sierra, enormes agujeros que normalmente habitan los coy-coy o guácharos.

Los ceretones son una herencia que dejaran, en Falcón,  los Welser, temibles conquistadores alemanes que despoblaron la región durante el siglo dieciséis. Al igual que muchos duendes teutónicos, son enamoradizos y declaran su pasión a las jovencitas. En ocasiones las secuestran y se las llevan a la montaña.

Muchos brujos falconianos dicen conocer el secreto para “ceretonizar” a las personas, volviéndolas invisibles: matar un gallo negro, enterrarlo bajo luna llena y al tercer día, desenterrarlo, sacar el hueso del muslo, limpiarlo y llevarlo en la boca, atravesado. De esta forma, el hombre rechazado por una joven podrá “ceretonizarse”, es decir, hacerse invisible para poder acercarse a su amada sin ser visto por ella ni por sus familiares.

 

COCO TIERNO 

El coco tierno puede embarazar a las mujeres. De ello dan fe muchas habitantes de Santa Fe, hermosa población situada entre Puerto La Cruz y Cumaná. Parece que el mucho comer la sabrosa pulpa de esta fruta cuando aún está formándose, libera una especie de lujurioso trasgo, el blanco espíritu del coco. Misteriosa y sigilosamente entre en el cuerpo de las golosas muchachas pueblerinas y deja su extraña simiente en sus jóvenes vientres, que en poco tiempo comienzan a abultarse desproporcionadamente.

Estos embarazos sobrenaturales se producen generalmente en los “cocales”, lugares donde se extrae y procesa la copra, o pulpa de la nuez de coco. Y los hijos del coco tierno se parecen a todo el mundo y a nadie, son hijos del cocal y tienen nombres de calle y pueblo, de río y de palma.

 

CRUZAR 

Los ´”brujos”` o “curiosos”` “cruzan”` a las personas con amuletos, collares, escapularios, ritos y oraciones, para que nada los pueda dañar. Se entiende por ´´cruzar`` preparar al solicitante para que ninguna mala influencia lo pueda dañar, ni las ´´malas vibraciones`` puedan tocar esa especie de escudo protector del cual se le provee. Pero dicen que hay brujos tan poderosos que ´´cruzan`` a la persona hasta impedir que ningún daño físico pueda ocurrirle.

 

CARRETÓN FANTASMA 

Transita a medianoche por las calles de Puerto Cabello y otros lugares del estado Carabobo. Es un gran carruaje, tirado por varios corceles, todos envueltos en llamas. Dicen que pasa cuando alguien va a morir, para llevarse el alma del difunto a las regiones infernales. Quienes lo han visto se persignan y rezan un Credo.

Casas embrujadas. En Venezuela, como en otras partes del mundo, se habla de casas embrujadas. Las más conocidas las tenemos en La Victoria, estado Aragua.

La Victoria, puerta de entrada a Los Llanos, fue varias veces atacada y defendida a lo largo de la Guerra de Independencia. Primero por los llaneros al mando de Boves. Posteriormente, los mismos llaneros, esta vez comandados por Páez, cargaron sobre la ciudad apoderándose de ella. El heroico José Félix Ribas defendió su plaza en 1814, derrotando a Boves. Con tanta historia en sus calles, no es de extraño que haya en La Victoria muchas casas embrujadas. Entre ellas está la de Santiago Mariño, donde residió y murió el guerrero margariteño, y se conocieron Sucre y Bolívar, en 1814. También está allí la casa que habitara el Libertador en 1813. En ambas se oyen ruidos durante la noche, voces y fuertes pisadas militares.

Pero la más asombrosa de todas es la llamada “Casa de los Aleros”. Se dice que en esta vieja mansión colonial deambulan espantosos fantasmas. Deshabitada durante mucho tiempo, sólo murciélagos parecían vivir en ella, pero la gente comentaba que desde lejos se oía música y se veían extrañas figuras por los corredores. A principios de siglo, un perseguido buscó refugio en la ´´Casa de los Aleros``. Salió de allí despavorido y luego contaría su terrible experiencia: al llegar la medianoche, se escuchó una alegre música y varias parejas bailaban elegantemente en el salón principal.

Pero a los pocos minutos toda aquella gente se convirtió en un grupo de esqueletos danzantes. Mientras, en los corredores, mujeres enlutadas rezaban lúgubremente, y una hermosa joven torturada avanzaba poco a poco, envuelta en gruesas cadenas.