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miércoles, 10 de octubre de 2012

SAN JOSÉ PIDIÓ POSADA. Estudio y compilación de poemas de Pilar Almoina de Carrera (*)


Antecedentes  (fragmentos).  Es este otro romance de asunto religioso, también con gran arraigo en la tradición popular. Trata de la peregrinación de San José y la Virgen hacia Belén en los momentos previos al nacimiento de Jesús; circunstancia que se refleja de modos muy diversos en la variedad  de títulos que ostenta. En este caso le damos el nombre que consideramos como característico en las versiones venezolanas.
El tema, al igual que el del romance La calle de la Amargura, fue muy del gusto de los poetas cultos de los siglos XVI y XVII, de donde resulta frecuente su aparición en composición de espíritu devoto de la época. San José pidió posada no aparece publicado en ninguna de las colecciones antiguas que difundieron romances de tradición popular.
En España se recogen ejemplos de temas semejantes. Al respecto conocemos dos versiones, que con el nombre de La natividad, publica Kurt Schindler (1941). También suele aparecer contaminado con otro título Los desposorios santos, incluso, por ejemplo, el Romancero popular de la Montaña (Cossío y Maza Solano, 1933).
Es interesante destacar el sabor popular de romances religiosos como San José pidió posada, que nos parece obvio; sobre todo ante reservas tan evidentes como la expresada por Menéndez y Pelayo a propósito de otros contenidos en una recopilación publicada por Fernán Caballero: “En la misma colección se hallan otros romances piadosos La pastora de Belén, El nacimiento de Dios, El niño perdido, que no produzco por no encontrar en ellos el genuino carácter de la poesía popular, aunque si algunos rasgos de ella. Pertenecen, como otros muchos versos al género de la de la poesía artística popularizada” (1945).
Seguramente la difusión popular de este romance  en España es mucho mayor – su tema permite suponerlo- de lo que podría sugerir su presencia en las antología publicadas; tal vez la prueba de esa divulgación permanece aun en documentos y archivos poco manejados, así es que no en la propia tradición popular.
Difusión en América (fragmentos).   De igual modo, este romance debe ser muy conocido en toda Hispanoamérica, aunque casi no aparece en antología y colecciones. Esta supuesta contradicción quizás encuentre parcial explicación en posibles variaciones radicales en el titulo de romance, y sobre todo en la falta de profundización sistemática en la labor colectora.
Recopilándonos de romances y otros composiciones de tema religioso se han publicado en Hispanoamérica- como es el caso de la realizada por la cubana Carolina Poncet de Cárdenas (1914)-, y quizás en ellas aparezca San José pidió posada; pero el hecho concreto para nosotros es su aparente ausencia.
Tan solo con respecto a Colombia han tenido éxito nuestros esfuerzos investigativos. Ya Méndez Pidal daba. Años atrás, noticias de este romance en la tradición popular colombiana (1953). Y con el título de Caminan para Belén lo publicó Eduardo Lira Espejo (1946), quien lo toma de En torno a la poesía popular del colombiano Ciro Mendia; versión, por cierto, muy completa y semejante a la esencia de las venezolanas.

Versiones venezolanas. Muy popular y muy difundido es este romance en Venezuela. Se encuentra en todas las zonas del país, y es de hacer notar la conservación de todos los rasgos características que permanecen inalterables, con contadas excepciones. El desarrollo narrativo siguiente es el característico en la mayoría de las versiones venezolanas: San José pidió posada – para él y para María- y no se la dan; encuentra un lugar donde quedarse (otras veces les dan posada más adelante); prepara la mesa y llama a María a comer, ella se niega; tiende la cama, también se niega María a acostarse; y a la media noche  da  a luz María; vienen ángeles o pastores a la adoración.
Incluido tres versiones de diversas zonas del país, seleccionadas entre otras que en general responden a los mismos modelos. La versión I fue recogida en el estado Táchira y publicada por Rafael Olivares Figueroa. Mantiene los rasgos esenciales de las variantes venezolanas; perdiéndose el momento en que San José llama a María a acostarse. Conserva el asonante ía, que es el característico en Venezuela.
         I
San José pido posada
para su esposas que “tría”.
y no le quisieron dar
porque no les convenía
-Vámonos pa’ aquella cueva
por si mi esposa cabía.
San José sopló  candela
Con una “ilabon” que “tria”
-  Vengase a soplar hermosa.
Vengase a soplar, María
La Virgen le respondió
que soplara si quería,
que la dejara llorar
que ella con llorar tenía,
San José tendió la cama
Con pan y gloria que “tría”
-  Vengase a comer, hermosa,
vengase a comer, María.
La Virgen le respondió
que comiera si quería,
que la dejara llorar
que ella con llorar tenía
Al peso ‘e la media noche,
se despertó San José
y halló a su esposa “paría”,
con un niño tan hermoso
que en la cueva no cabía,
bajan ángeles del cielo
con música y alegría,
unos a adorar al niño,
otros a ver a María. (Informante: Rosalina de Vargas. Pregonero, estado Táchira)

La versión II, también colectada y publicada por Olivares Figueroa- quien necesariamente tiene que ser muy citado con relación de la disfunción del romance popular en Venezuela-, fue recogida en Guatire, estado Miranda. Conserva las líneas temáticas y el desarrollo característico ya señalados. Es de hacer notar como aspecto excepcional en las variantes venezolanas, la inclusión aquí de un ambientador regionalista en el verso seis: “y llego a una ranchería”. Este aspecto es poco corriente en los romance de tema religioso; aunque también conocemos otra versión, recogida por el profesor Luis Arturo Domínguez en el estado Falcón
         II
San José pidió posada
para  su esposa María;
no se la quisieron dar
porque no le convenía.
Siguió camino adelante
y llegó a una ranchería;
y allí le dieron posada
porque si le convenía.
San José puso la mesa,
pan y vino que traía
le dijo a su dulce esposa:
Ven a cenar, mi María.
La Virgen le contestó
que ella cenar no quería,
que la dejara llorar
que ella con llorar tenía
San  José tendió la cama
con linos de Alejandría:
le dijo a su casta esposa:
Ven a dormir mi María.
La Virgen le contestó
que ella dormir no quería;
que la dejara llorar
que ella con llorar tenía.
A las doce de la noche
San José se adormecía;
y en el pesebre sagrado
La Virgen se sonreía.
A Dios tiene entre pañales
luminosos con el día,
la más hermosa del mundo.
La Virgen Santa María.

A continuación insertamos un fragmento de este romance que recogimos en la misma zona de la versión anterior, en este caso: Guarenas;  pero dieciocho años después, en  1960. Tuvimos oportunidad de recolectarlo entre los cantos de La parranda de San Pedro, dirigidos a vasto público en la plaza principal de la población; función viva que imprime particular significación y proyección a la pervivencia del romance.

San José pidió posada
para  su esposa María;
no se la quisieron dar
porque no los conocían;
le dijeron que siguiera
camino de Berbería.
 Allí les dieron posada
Porque allí les convenía.
-San José sacó candela
de un eslabón que traía
y le dijo a su mujer:
-Ven a comer mi María.  (Informante A. Rojas. Colectores: Pilar Almoina de Carrera, Gustavo Luis Carrera y Abilio Reyes)

La versión III fue publicada por Lourdes Debuc de Isea:  Los desposorios de José y María. Nos parece que en este caso es evidente que se han mezclado dos romances, ya que la primera parte del texto corresponde al que designa el título, pero a partir del verso “San José pidió posada” es nuestro romance. Esto es fácilmente comprobable, no solo por el núcleo temático, sino por la misma asonancia: la primera parte no mantiene ningún asonante, y del verso señalado en adelante se mantiene el clásico ía. Por eso insertamos aquí solamente lo que pertenece propiamente al romance de San José pidió posada.
       III
San José Pidió posada
para una esposa que traía
y no le quisieron dar
porque no les convenía.
Siguió, siguió, más adelante
donde llaman Berbería
y allí les dieron posada
porque allí les convenía.
San José tendió la mesa
con pan y vino que traía
venga comamos, María.
Y María le contestó
que ella comer no quería
que la dejara llorar
que ella con llorar tenía,
San José tendió la cama
con rosas y Berbería
venga, durmamos, María.
Y María le contestó
que ella dormir no quería
que la dejara llorar
que ella con llorar tenía.
A punto de medianoche
que medianoche
que medianoche sería
abrieron puertas y ventanas
y la encontraron paría.
Bajaron un coro de ángeles
con música y alegría
unos a vestir al Niño
otros a ver a María. (Informante: María de Jesús Infante. Boconó, estado Trujillo)

En versiones recolectadas por Isabel Aretz y Luis Felipe Ramón y Rivera en los estados Barinas y Táchira, se produce un curioso diálogo entre San José y el “rey del cielo”, después del parto, con ocasión del “acenso” de aquel o el “descenso”,  de este. Esta interesante circunstancias – como ya hemos señalado, no generalizada en las versiones venezolanas -, se resuelve en una forma directa y de tono familiar de la cual este es un expresivo ejemplo: “-¿Cómo quedó la parida? / -Muy linda quedó, Señor, / entre su celda metida”  (Informante: Clarisa de Gómez. Barinitas, estado Barinas)
En evidente que con San José pidió posada otro tanto que con La calle de la amargura: el asunto religioso facilita la amplia penetración en el sentir de un pueblo que esencialmente – aunque a veces sea de manera más declarada que profunda – profesara esas mismas creencias; y de otra parte conduce a una conservación más exacta y constrictiva. Sin embargo, la dinámica de la tradición popular oral acepta difícilmente arquetipos y conceptualizaciones rígidas: ya hemos visto que otros romances de tipo novelesco hasta ahora muestran igual o más amplia divulgación que los religiosos, y que estos, a pesar de su condición más estricta en la adecuación a un modelo, no se cierran a la incorporación de algunos regionalismos. En todo caso, tal es la realidad del romance tradicional en Venezuela, como en otras partes, el proceso dialectico de la conservación y de la evolución transformadora.
  
Bibliografía citada:
 Cossío, J. M. de  y Maza Solano, T.  (1933). Romancero popular de la Montaña. Santander: Sociedad de Menéndez y Pelayo. 
Dubuc de Isea, L. (1966).  Romería por el folklore boconés. Mérida: Talleres Gráficos Universitarios. 
Lira Espejo,  E. (mayo-junio 1946). “Crónica del cantar colombiano”. Revista Nacional de Cultura.Año VII. Nº 56. 
Menéndez  y  Pelayo, M. (1945). Antología de Poetas Líricos Castellanos. Tomo IX. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Menéndez Pidal, R. (1953). Romancero Hispánico. Madrid: Espasa-Calpe.
Poncet de Cárdenas, C.  (1914). El romance en Cuba. La Habana: Siglo XX.
Schindler, K. (1941). Folk, music and poetry of Spain and Portugal. New York: Hispanic Institute in the United States.

(*) Nota del editor: Este ensayo (fragmentos, mejor dicho) fue tomado del texto de nuestra maestra, la doctora Pilar Almoina de Carrera, titulado: DIEZ ROMANCES HISPANOS EN LA TRADICIÓN ORAL VENEZOLANA. Caracas. Edición del Instituto de Investigaciones Literarias de la Universidad Central de Venezuela. 1975. 

9 comentarios:

  1. El tema religioso siempre va a estar presente en el romance tradicional de Venezuela, porque este asunto facilita el sentir de un pueblo que siempre va a manifestar sus creencias.
    A través del romance San José pidió posada, un romance con sabor popular en donde se conserva el asonante ìa, que es característico en Venezuela nos demuestra el sentido religioso con sabor venezolano.

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  2. De diversos lugares de Venezuela se recogen de la oralidad varios versos del poema San José pidió posada, en otras partes del mundo conocido como: La natividad, Los desposorios santos, entre otros. Para personas católicas así como yo, se le conoce como la natividad o el nacimiento del niño Dios. Es un poema romántico, de versos con asonancia “ia”, trata de la andanza de José y la virgen María antes del nacimiento del niño Jesús; transmite sentimiento de pobreza y dolor, pero a la vez de alegría y jubilo porque ha nacido el Salvador y es adorado por el cielo y la tierra. Son José y la virgen María quienes a pesar de las circunstancias aceptan las cosas con resignación y todo esto es por un sacrificio, mientras José trata de darle a María las atenciones necesarias antes del nacimiento a pesar de su malestar.

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  3. San José pidió posada se nos es presentada en diversas versiones, no son muy diferentes, las diferencian algunas palabras. Trata de lo que tuvieron que pasar José y la virgen María antes del nacimiento de Jesús, y para todo el que conoce de esto, sabe que su huida y la pasada por estas andanzas son debidas a la protección que querían darle para que no lo mataran. Los ángeles y los hombres fueron a ellos para venerar el nacimiento del hijo de Dios. Sus autores son venezolanos y la información fue recabada de tipo oral. Los versos de estos poemas son de tipo religioso y se hace sentir el sacrificio de unos padres.

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  4. Es importante resaltar que algunos términos varían dependiendo de la zona de Venezuela en la que serán leídos, ya que como en nuestro territorio nacional somos ricos en el vocabulario y de alli la variacion,tal vez en algunas partes de nuestro país se nos haga dificil entender algunos términos entonces exite la variación del idioma para facilitar su entendimiento.

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  5. Desde un punto de vista religioso, este romance nos presenta las desavenencias que sufrieron María y José en busca de un hogar donde ella pudiera dar a luz de forma tranquila; ahora bien en forma de romance se nos muestra que las versiones existentes han cambiado hasta lograr adaptarlas a las regiones donde se han publicado, sin embargo todas conservan la misma forma métrica y la misma esencia de la historia.

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  6. Es una peregrinación de San José y la Virgen María nos da un significado del nacimiento de Jesús y acontecimiento religioso, donde
    nos refleja de modos, con diversas convivencia, también con sus tradiciones popular muy difundido en este romance venezolano la cual
    son hechos concretos.

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  7. Esta lectura de San Jose pidio posada es un asunto religioso, las creencia y las tradiciones religiosas se hacen manifiesto, resaltando el sentir de un pueblo a travès de su cultura impulsando el querer y hacer de nuestros pueblos.

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  8. San José y la virgen María van con horizonte de ir profundizado y dando ejemplo: religioso significativo de cada acción en difundir el romances de tradición popular el romance de tradición popular en destacar el interesante sabor de cada vivencia

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  9. Este romance nos presenta las tradiciones de Venezuela, que se encuentran arraigadas en cada uno de los corazones de los venezolano, que fueron transmitido de forma oral y que luego se presentaron de forma escrita como el romance que se ha presentado por estos grandes escritores.

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